Prospectiva, acciones y análisis en Desarrollo Social y Económico

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La revolución de la esperanza

domingo, 13 de septiembre de 2015

Con quien nos quedamos “En manos de una clase política cicatera y de una parte del sector privado que a más de inepto, ha sido crónicamente su cómplice”


“En una palabra”
Por: Carlos Javier Barbosa Castañeda.

Dejemos el fetiche: Bogotá se construye a partir del ejercicio de la ciudadanía, no solamente participando en la “fiesta” electoral

El estado actual de Bogotá es lamentable en muchos aspectos, pero como diría perniciosamente alguna celestina: “podría estar peor”. Se supone que es una mega-ciudad y, que pese a esto, no cuenta con una infraestructura digna de su tamaño e importancia, de la cual la ausencia del sistema de transporte Metro constituye el ejemplo más conspicuo. A propósito, este último evento muestra la mezquindad más extrema de la clase política, de sus elites, y de la población en general (por ser pasiva y cuando menos por no mostrar actitud de agencia). En realidad, lo que ocurre es que todos somos culpables de la ciudad que tenemos; es un reflejo muy fiel de nosotros, no solo por acción (vrg., malas obras) sino por omisión (falta de exigir cuentas, de realizar control social). En una palabra: Bogotá es lo que es porque hasta ahora esa es la cantidad y calidad de ciudadanía y civilidad que tenemos los que vivimos directa o indirectamente de ella y dentro de ella. Con todo, esto no le quita la mayor responsabilidad a la clase política.    

Considero que el problema más importante y acucioso no consiste en incrementar la tributación (que posiblemente sea necesaria), sino que la dificultad más grande la constituye la falta de estadistas, de una clase política y de una elite que no solo cuente con una visión de Estado propia del siglo XXI, sino que además cuente con las cualidades morales, y la idoneidad que son necesarias; de una elite, de una clase política, que como clase no esté amarrada ni enmaridada con intereses particulares, tales como los que, asumo, han retrasado el establecimiento del sistema masivo de transporte Metro, por ejemplo. No de otra manera me puedo explicar la ausencia de este sistema toda vez que creo que las decisiones tomadas no han sido fruto ni cortesía de la estupidez personal de los tomadores de decisiones. En una palabra: el problema es más de gente que de plata. Mientras eso no ocurra estamos a merced del juego de los intereses mezquinos de unas fuerzas vivas alcahuetas, y de una clase “empresarial”, que en contubernio con la clase política mantienen privatizado o secuestrado indirectamente el Estado. En suma: se necesita no solo un gerente, sino un cuadro que además de ser efectivo y eficiente en la gestión tenga una visión de Estado, que esté a la altura de los tiempos.

No nos vengamos con más autoengaños: aquí ni los políticos con sus programas no efectivamente exigibles, ni ningún mesías (ungido o no), y menos aún un culebrero, nos van a salvar: si no lo hacemos nosotros, nadie lo va a hacer por nosotros, y por tanto va a seguir primando la inercia directiva, amén del jueguito de intereses económicos y políticos mezquinos, que quieren “administrar” la Ciudad como si fuera un negocio propio, que responde a una clientela propia, cuando los beneficiarios (y perdón por el clisé) deberíamos ser todos los “Bogotanos”, tanto de nacimiento como de acogida, y en general de todas las personas que aquí se radiquen.

Una manera de empezar podría ser proponer, desde la sociedad civil, la modificación de las reglas de juego para mantenerse en el ejercicio de alcalde. La cuestión consiste en fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas, tanto en lo que tiene que ver con la eficacia, como en su eficiencia. En una palabra, reformar las maneras de poder exigir resultados, de exigir que se cumplan los objetivos propuestos en las respectivas plataformas políticas. Asimismo, otra manera de cambiar consistiría en fortalecer los mecanismos de educación, diferentes a las entidades formales de rendición de cuentas, más allá de las veedurías, contralorías y demás. Cuando hacemos referencia a la educación no hacemos referencia a la enseñanza escolar sino a los medios que influyen en la construcción de cotidianidad, de ciudadanía, tal como lo podría ser buscar la independencia del Canal Capital, para que este medio sirva a los intereses de la Ciudad y no funja como una simple oficina de prensa, o de manejo de imagen de la autoridad de turno; de un Canal que ayude a educar más acerca de que es lo importante para la Ciudad, que ayude más a cultivar en la exigencia de resultados y el rendimiento de cuentas, por ejemplo.

En realidad, es difícil creer que con nuestra institucionalidad (legal y consuetudinaria) llegaremos muy lejos. En razón a este hecho debemos tomar el camino propositivo; empezar por algo, pero importante; algo que esté al alcance de la sociedad civil, que no dependa de la clase política (que no ha estado a la altura de la responsabilidad y poder que se le ha asignado). Una manera de hacerlo consiste en proponer reformas de rendición de cuentas, de cumplimiento de promesas electorales, y de ajuste de los recursos de la Ciudad en la construcción de ciudadanía (tal como sería el caso de la nueva misión del Canal Capital, por ejemplo). Tengámoslo bien clarito: la Ciudad es de todos los colombianos que aquí vivimos; de nosotros depende su desarrollo, su participación e importancia dentro del concierto global, y de que no se mantenga semi-privatizada en manos de una clase política cicatera y de una parte del sector privado que a más de inepto, ha sido crónicamente su cómplice.    

viernes, 27 de diciembre de 2013

La teoría de la gran capacidad de olvido

Juan Luis Londoño, graduado de un phd en economía de Harvard, ex ministro de protección y mi profesor, antes de su trágica muerte en el 2003, solía decir: la verdadera felicidad está en una gran capacidad de olvido, esto era por el 2002 cuando yo era uno de los técnicos más jóvenes y hoy aquí agradezco la ayuda de todos aquellos que me acompañaron durante ese proceso.
Recuerdo su aguda inteligencia y hoy años después siguen siendo muy útiles sus frases, si el pasado está lleno de dificultades y hechos que hieren, privaciones malos tratos, exclusiones… ¿cómo podremos en el presente vivir felices?
El mal nos vuelve rencorosos y estancados en el pasado, supongamos que conoces a una mujer hermosa Gina o hombre Giacomo, según tu preferencia pero no puedes vivir con ella porque ella o el vienen de distintos pasados, la respuesta de vivir en el pasado es imposible-solo en las películas-. Yo me daría la oportunidad con Gina sin dudarlo.
Hoy en el presente es donde podemos tomar la decisión de ser felices, el pasado es historia, solo puede ser usado para no repetir cosas malas. En realidad vivimos en el presente, el pasado es un recuerdo, no más reivindicaciones sobre malos tratos históricos, errores, no más sufrir, si existe algo en el presente que lo perturbe luchemos contra eso. 
Nuestro futuro solo puede ser planeado si somos felices en el presente, nunca nos daremos por vencidos, es decir gracias Juan Luis, por la teoría de la gran capacidad de olvido.
En la moneda ¿De quién es esta cara y esta inscripción? 


En mi descanso de semana santa, un abejorro pegaba y pegaba en la ventana, mientras yo soportaba el calor – del mejor clima del mundo en Anapoima, el abejorro era grande, muy fuerte, y se chocaba con la ventana una y otra vez, repitiendo los mismos movimientos y sufriendo los mismos impactos, el vidrio nunca lo dejaría pasar al otro lado.
Al César lo que es el César y adiós que ya me voy; el cobro de tributos es muy antiguo, en muchos el cobro excesivo conduce a una rebelión, tengo la duda como voy a pagar mis impuestos, me tocará pedir crédito; el problema es que el Director del Banco de La Republica Dr. Uribe, en la revista Dinero nos informa que las tasas de interés de colocación están muy altas, y que los indicadores sugieren un crecimiento económico actual por debajo del potencial. Según los modelos macro publicados en BR con un crecimiento de 4 podemos aguantar, pero menor a 3 existirá otro escenario de estabilidad macro, con lo cual mis probabilidades de pagar mis créditos generados para pagar mis impuestos serán más bajas, y lo que llevaría a una inestabilidad financiera, por lo menos mis personales, pero es fácil pronosticar catástrofes. 
De esos malos augurios no se trata este documento, se trata sobre los impuestos que parecen excesivos, en Anapoima la tierra del sol, se realizó una marcha por el impuesto predial, que en verdad, me pareció una falta de respeto por dejar que mujeres y hombres mayores, salgan a gritar al frente de la alcaldía para pedir la renuncia del alcalde, al final anunció una posibles políticas de reducción (hemos cambiado en cien años de soledad; pues la fuerza pública fue muy agradable con su misma gente). 
Al llegar a Bogotá, la situación parece no ser diferente, las opiniones mostradas en los medios se resumen en la siguiente frase: No hay bolsillo que aguante, nos pusieron todos los impuestos al mismo tiempo, y los gastos de los niños fueron muy elevados, tres impuestos al mismo tiempo Carro, predial y valorización.
Es aquí donde retomo la estabilidad macro, si a todos los agentes se les reduce el ingreso disponible al mismo tiempo, y por otra parte, el gobierno piensa gastar al mismo tiempo todo ese dinero, afecta todas las expectativas de la economía; lo que explica mis tasas altas de interés sobre créditos de los impuestos. Sin hablar de la calidad del gasto, y la percepción de la falta de representatividad que sufren los contribuyentes. ("No taxation without representation"-tan viejo como la época de la colonia)
Pero no termina ahí, me han llegado noticias desde mi tierra natal Pasto, las personas están preocupadas del impuesto predial, preocupados por la representación que tienen y las altas tasas de impuesto que se ven enfrentados, y las marchas casi silenciosas sin un impacto verdadero.
La propuesta es sencilla, los colombianos somos los que hacemos funcionar la economía, y es la cara de los colombianos, la que debería estar en las monedas, todos los que pagan impuestos, los que creemos que las cosas pueden mejorar. Estos dineros son sagrados, pero no cobrar todo al mismo tiempo, con mecanismos de financiamiento de las mismas alcaldías (es un buen negocio dado las tasas). Se puede pensar un momento en el tiempo en donde se realicen las obras, y se pueda devolver el dinero sobrante porque salieron mucho más baratas, y donde pagar impuestos junto como la forma de gastarlo nos lleve a una mayor estabilidad. 
Para terminar la historia del abejorro, la ventana no lo dejaba pasar al otro lado, con una toalla lo arropé suavemente y lo saqué por la ventana de alado donde existía todo el espacio para salir, en verdad creo que siempre hay una ventana, pero repetimos siempre lo mismo, en los mismo sitios, y al mismo tiempo.

Me ofrecieron un portafolio, con 3 tarjetas de crédito, de cupo de crédito fácil y cuenta corriente, gratis… qué tal el negocio…

Dije porque no lo voy a usar… mientras sea gratis (me dije), después me cobraron 2000 pesos por el seguro por si caso me roban la tarjeta, ellos asumen el monto total del robo , adicionalmente, me dijeron que se podía pagar en cualquier momento después de hecha la compra, empecé a usar una de las tarjetas y…. ¡oh sorpresa! después de cuatro días no podía pagar, yo parado en un banco pensé que era un error las tarjetas. En la misma semana salió una oferta de comprar artículos electrónicos en un reconocido almacén, y seguí las instrucciones, me inscribí en internet, y compré el artículo. Me dijeron que me devolvían la plata del descuento.
Pasaron los días, y regrese al banco a pagar la totalidad del cupo de la tarjeta y no se pudo, en este punto ya pregunte, pero si la idea no era que podía pagar cuando quisiera y el monto que quisiera, la respuesta de cajera fue es que el sistema y no podía recibir más plata del pago total, a pesar de que existía un faltante muy significativo en el cupo.
Me dije para qué sirven estas tarjetas… le ayudé comprar a dos amigos cosas por internet, y un examen del TOEFL a otro, yo compre un par de libros, pero eso también lo pude hacer la tarjeta debito, en verdad es necesario el despliegue de tarjetas si solo consumo un par de cervezas y las pago con la debito. 
Por tanto tomé la decisión de cancelar las tarjetas, tomé un turno con el asesor y me demoré en el banco 2 horas para que me atendiera, el asesor me informó que si era raro que pasara eso, que iba a preguntar y se demoró en la diligencia, no sé si esperando a que me fuera.
Volvió y me contó una historia (muy sentimental) que cuando se realiza un compra, los dueños del establecimiento tienen 8 días para llevar los Boucher (comprobantes de compra usados en el datafono), como ellos no han llevado los Boucher el cupo es descontado, pero no puede ser pagado hasta que no se haga realidad, es decir hasta que sea consignado el Boucher. 
Entonces pregunte, que debo hacer para cancelar la tarjeta? me dijo pues “el pago total” y debe esperar unos días para que se reúnan los intereses, como 200 pesos por ejemplo, luego volver, pagar los doscientos, volver a esperar otros dos días y cancelar, haciendo esto con cada una de las tarjetas.
Un ley muy conocida dice que uno se demora más de 10 veces solucionando un error que comete en un segundo, y es lo aplicable a este sistema financiero, soy un buen cliente pues puedo usar las tarjetas y comprar, como muchos de los colombianos, pero eso no significa que nos tengan que desangrar con interés del 22% al año, y las moras mucho más altas… ni les digo, 
Yo creo que con mi salario de un mes puedo pagar mis deudas corrientes, ese es mi nivel de endeudamiento a corto plazo, pero con tantos sobre costos uno debe pensar en endeudarse solo a la mitad. Los bancos cobran por todo, y los derechos de los consumidores no existen, la verdadera prosperidad viene con estabilidad macroeconómica, como profesor de política fiscal, esto debería producir bajas tasas de interés, y para mis compatriotas después de tanto conflicto debería ser así, mayor crecimiento y bajas tasa.
No me explico las trabas a estas alturas del desarrollo, los sellos de los cajeros, y las largas colas, es como si los sistemas no existieran, si uno pierde al mes más de 2 horas en un banco, no debería el banco pagarle por esas horas?, que el asesor me dijo , que la directora…. que la sub dijo, y todos esperando como si estuviéramos parados para que nos den la visa gringa.
Para finalizar, contaré lo que pasó con una tarjeta que tenía, y luego tuve la oportunidad de cancelarla después de todo el tiempo invertido en ello, me clonaron la tarjeta con chip, lo que es muy raro: pero luego empezaron a usarla en Valledupar, llamé al Banco para que denunciara el robo y llamé desde Bogotá, del fijo de mi casa, la operadora me pregunta que si no estoy en Valledupar ….por favor. luego le digo que bloqueara la tarjeta, y ella me responde si ya di la orden….. pero eso puede demorarse un par de días, y que no fuera a intentar hacer nada, porque ellos son delincuencia organizada y me pueden hacer daño, señorita entonces ¿qué puedo hacer?, le pregunte como cuando uno intenta pasar el Niágara en bicicleta. Me dijo tranquilo Hermes, que eso lo paga el seguro.

Buen mensaje ..no hay nada mejor que el tiempo compartido!!!!, no creo que lo haya dicho Alejandro, pero esta divertido


los tres últimos deseos de Alejandro el grande 
encontrándose al borde de la muerte, Alejandro convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos:

1 - que su ataúd fuese llevado en hombros y transportado por los mejores médicos de la época.

2 - que los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino hasta su tumba, y...

3 - que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, y a la vista de todos.

uno de sus generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus razones.

Alejandro le explicó:

1 - quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos no tienen, ante la muerte, el poder de curar.

2 - quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí
permanecen.

3 - quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos, cuando se nos termina el más valioso tesoro que es el tiempo.

"el tiempo" es el tesoro más valioso que tenemos porque es limitado.

podemos producir más dinero, pero no más tiempo...
cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar, nuestro tiempo es nuestra vida.

el mejor regalo que le puedes dar a alguien es tu tiempo y siempre se le regala a la familia ó a un buen amigo. 


Escribe la dirección del lugar más peligroso para manejar por la mala calidad del las vías

Hace días manejando frente al centro comercial la floresta (Cra. 68 con 98), caí en un bache y casi pierdo el control del carro, entonces nació, el blog - yo pregunto? - mi pregunta es: quién es el encargado de estos temas, que pueden afectar tanto la vida de las personas, y bajo ese interés abro este blog, donde todos podemos escribir nuestras preguntas sobre movilidad, y entre todos intentaremos dar respuesta, por lo menos que sepamos donde están los huecos asesinos....

Seguridad alimentaria: menos pastos y más labranza por: Carlos Barbosa Según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional 2015, la inseg...